LOS INSTRUMENTOS MODERNOS


Desde los orígenes, la historia de la música y de los instrumentos está ligada a las evoluciones técnicas. A lo largo del siglo 20, la electricidad, la electrónica y la informática han abierto nuevos horizontes sonoros.

 

Las técnicas del siglo 20 han cambiado la relación entre el oyente y la musica. Al grabar los sonidos, en principio inmateriales y fugitivos, y fijándolos en una suerte de eternidad sobre discos, casetes o discos compactos, se modificó profunda y definitivamente la naturaleza de esos sonidos. El disco creó una memoria sonora de la música, de la que hasta entonces sólo se podía hablar a través de libros e imágenes, permitiendo revivir indefinidamente las obras de los compositores y de los grandes intërpretes de ayer y de hoy. Al mismo tiempo, la radio y la televición ampliaron al mundo entero la difusión de un arte que jamás conoció tantos adeptos.

 

UNA NUEVA FAMILIA DE INSTRUMENTOS

Desde principios del siglo 20, la electricidad permitió concebir nuevos instrumentos. Entre ellos, sólo las ondas musicales fueron integradas a la orquesta sinfónica. Estas ofrecen posibilidades sonoras extraordinarias. El instrumento se compone de un teclado y una cinta que la mano desplaza lateralmente; posee teclas que modifican su timbre.

La electricidad también permitió amplificar el sonido de instrumentos como el acordeón, el violín, el saxofón o la guitarra. Inventadas en la década de 1930 en Estados Unidos, las guitarras electricas, entonces usadas por los músicos de jazz, se popularizaron con el rock y luego con la música pop. Su principio que no tiene nada que ver con la guitarra acústica, reposa sobre el reemplazo de la caja de resonancia por un dispositivo eléctrico y la conversión de las vibraciones de las cuerdas metálicas en impulsos, también electricos. Luego de pasar por un amplificados (que controla la sonoridad y el volúmen) el sonido es emitido por un parlante. El órgano electrónico, que permite obtener combinaciones y numerosos efectos sonoros, ya se ha impuesto, especialmente en la música pop. El sintetizador no es un instrumento propiamente dicho. Asociado a un instrumento acústico, permite modificar el sonido de mil maneras, distorsionándolo y amplificandolo.