Marco Histórico.

 

Desde el punto de vista histórico puede decirse que desde lo político, el primer hombre que apoyó la llegada de inmigrantes a nuestro país fue Mariano Moreno en 1810.

Durante el primer período de inmigración  transatlántica, existía una propuesta poblacionista concreta guiada por el lema”Gobernar es Poblar”, con lo cual se resumía una visión típica de la época para un país semidesértico.

Si bien las leyes pro-inmigratorias empezaron con Rivadavia durante 1820, sólo cobran auge en 1880 cuando la apertura de tierras nuevas permitió incorporar la Argentina en forma más completa al mercado mundial.

 

Sin embargo, “El Gobierno Federal fomentará la inmigración  europea; y no podrá restringir, limitar ni gravar como impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar ciencias y artes”*

El saldo inmigratorio fue de 76.000 inmigrantes en la década del 60 al 70; de 85.000 en la década del 70 al 80; y entre 1881 y 1890 ascendió a 841.000.

Con la ley Avellaneda Nº 817 del 06/10/1876  propone un modelo de inmigrante europeo, colono portador del progreso, y la civilización para un país casi deshabitado.

Pero, la distribución tuvo una tendencia definitiva y la corriente inmigratoria se fijó preferentemente en la zona del litoral y en grandes ciudades.

También desde la política Conservadora la inmigración es una de las continuidades más fieles del pensamiento de Alberdi quien plantea la necesidad de fomentarla.

Éste imagina una inmigración preferentemente anglosajona, que fuera cambiando el tipo étnico de nuestro pueblo, para enseñarle hábitos de trabajo, ahorro, respeto a la autoridad, etc.

Si bien no eran anglosajones – lo que provocó un gran malestar a Sarmiento – fue de todas formas un tipo de inmigración que en general aportó mano de obra barata.

Durante el Régimen Conservador la inmigración fue amplia y nada discriminatoria.

Admisión de Extranjeros.

Los motivos por el cual los patriotas de 1810 en adelante tenían gran interés  en el ingreso de extranjeros a nuestro territorio se pueden citar a:

En nuestro país se contaba con una zona muy apta para la explotación agropecuaria: La Pampa Húmeda, cuya explotación no solo requería la mano de obra, sino también de capitales, escasos en nuestro país.

Arriba

Los inmigrantes eligen América.

Los extranjeros parten de su país natal por diferentes motivos, entre ellos se pueden mencionar:

La llegada de los inmigrantes.

Desde 1810 hasta fines de la época de 1870 el ingreso de extranjeros fue pequeño, pero, el gran auge se denota a partir de 1880, denominado “ la generación de los  ochenta”. Esto se notó cuando los datos del Censo Nacional realizado en 1895 indicaba que uno de cada cuatro habitantes del país era inmigrante**, en dos décadas después esta situación se había incrementado.

En 1920 se produce otro ingreso masivo y a partir de 1948, llegan contingentes en carácter de refugiados desde Italia, Australia, Alemania e Inglaterra.

Al concluir la segunda guerra, los que llegaban en un principio se quedaban en Buenos Aires, (lugar de arribo), algunos de ellos ingresaban en carácter de refugiados, ninguno poseía su verdadero nombre, estaba cambiado para escapar, por ser perseguido de su país natal, pues por ejemplo el gobierno soviético los quería repatriar.

Es importante señalar que la actual Casa Rosada fue construida con otra finalidad al actual uso que ella posee. El principal objetivo era utilizarla como lugar de recibimiento de los inmigrantes, su frente está diseñado hacia el río, es de estilo similar a los edificios de Europa la intención de ello era dar una imagen al recién llegado de un país fuerte y consolidado***

En los primeros días se alojaban en un hotel, allí contaban con alojamiento gratuito, luego deambulaban por los conventillos, ubicados en el actual barrio de La Boca de la Capital Federal. Algunos de  aquellos edificios continúan conservando su fachada de aquella época. A nuestro país ingresaron grupos de diferentes culturas e idiomas, que a continuación se detallan:

Italia.

Estos conformaron el grupo más numeroso. Hasta 1894 vinieron fundamentalmente del norte de Italia y luego en su mayoría del sur.

Hacia fines del siglo XIX comienzan a llegar junto a otros inmigrantes europeos, que huían de las condiciones de pobreza, de la economía y de la inestabilidad social.

Llegando al puerto de Buenos Aires, permaneciendo en esta ciudad ante cualquier costo. 

Para subsistir, agrupándose en algunas oportunidades en pequeñas habitaciones en las casas de inquilinato.

Al concluir la Primera Guerra Mundial, se produce la gran ola inmigratoria, llegando a nuestro país miles de italianos de casi todas las regiones entre los años ‘20 y ’40, interrumpiéndose esta corriente migratoria durante la Segunda Guerra y se reanuda al término del conflicto.

Los primeros inmigrantes de los años ’20 buscaban nuevos horizontes de progreso y escapar de la Europa convulsionada, emigrando hacia América y particularmente a nuestro territorio. Fueron años duros y difíciles para quienes llegaban sin dinero, sin conocer el idioma, pero se insertaron trabajando en la construcción de canales, en fabricación de ladrillos para la construcción de edificios públicos, en el campo.

Con el correr de los años poblaron el país, pasando por todos los oficios y profesiones, enriqueciendo su idioma modelaron los cimientos de la organización política y social. 

España:

Los españoles, si bien las causas y los motivos fueron las mismas que las del resto de los inmigrantes. Siguen en importancia a los italianos, este grupo llega más tardíamente pero es muy numeroso. Los españoles tienen ingresos superiores a los de los italianos. Vinieron fundamentalmente de Galicia, Asturias, El País Vasco, Cataluña y Castilla.

España es de características diferentes pues ellos estaban desde mucho antes que el resto en el continente Americano y en nuestro lugar. Los criollos tenían la esencia de su cultura, su costumbre, su tradición, como también su lengua.

Cuando ocurre el gran aluvión inmigratorio los españoles poseían grandes ventajas, no debieron incorporar el idioma y encontraron rasgos y aspectos de su propia idiosincrasia. 

Portugal:

Los primeros oriundos  de Portugal formaron una colonia en Buenos Aires, fueron aquellos que ingresaron como prisioneros, después de haber sido expulsados de Colonia Sacramento (Uruguay).

Ucrania:

Un grupo representante de este país arribó en el año 1897, hospedándose en un improvisado hotel de inmigrantes en la casilla “Paseo del Bosque”, en la ciudad de la Plata. Este primer grupo tiene su destino final en Misiones, donde se establecen entregándoseles tierras y dedicándose al cultivo de la yerba mate. 

Judíos: 

Antes de la gran ola inmigratoria había judíos en nuestro país,  pero no se los identificaba como colectividad.

Más tarde llegaron algunos judíos desde Chile, como soldados que acompañaron a Sarmiento y a Urquiza, luego llegaron los ejecutivos de empresas alemanas e inglesas, que junto con los judíos representaron para la época un fenómeno cultural muy interesante ya que todos ellos formaban familias de matrimonios exogámicos.

La imagen del judío con barba, vestido de negro, con levita siete octavos y sombrero de copa, es la que representa a los que llegaron en barco en el año 1890. Ésta fue la primera migración masiva.  Con las leyes inmigratorias de la época de Roca, se hicieron acuerdos para aquellos que quisieran venir de Rusia y otros lugares donde eran perseguidos, a trabajar la tierra. Fueron los “Gauchos Judíos”.

Así se formaron las colonias entrerrianas, grandes dificultades debieron sobre pasar, no sólo por no conocer el idioma ni las costumbres, sino por una razón histórica. En Europa Oriental, el judío tenía prohibido trabajar; podían incorporarse a la producción general; no podían trabajar la tierra, ni ser poseedores de ellas. Por tal circunstancia no conocían lo que era un arado, ni sabían ningún tipo de actividades del campo; ocasionando grandes inconvenientes a la adaptación a las nuevas condiciones de vida.

En la primera inmigración también llegaron artesanos y comerciantes que se establecieron en la Capital y sus alrededores. Poco a poco se fueron acercando y radicando en Berisso primero, debido a las fuentes laborales, en esa época estaban los frigoríficos y posteriormente en La Plata. 

Yugoslavia.

Significa esclavos del sur; región que comprende una porción de la Península Balcánica, donde conviven Dálmatas, Croatas, Serbios y Eslovenos. Zona en permanente conflicto de divisiones política.

La mayoría de los yugoslavos que llegaron al país en los comienzos del siglo eran croatas y dálmatas, que se instalaron en la Boca y en Dock Sud y en menor cantidad vinieron a Berisso. 

Irlanda.

Los irlandeses están en nuestros territorios desde fines del siglo XVIII; pero, el grupo que inicia  y funda la colectividad irlandesa en la Argentina, fue el que llegó en forma espontánea a mediado del siglo XIX y que se dedicó principalmente a la actividad rural, en especial a la cría de ovejas. Así a medida que se avanza sobre las regiones dominadas por los indios, se produce el asentamiento de los inmigrantes irlandeses en Buenos Aires, que fueron fundadores de muchas poblaciones importantes como Venado Tuerto, en la provincia de Santa Fe y Pigüé, en la provincia de Buenos Aires.

Los irlandeses no sólo han sido pioneros del campo argentino, sino también han hecho su aporte en la cultura, en el comercio y la actividad social y religiosa. 

Alemania.

Si bien muchos alemanes llegaron con algunas corrientes inmigratorias, nunca lo hicieron de manera masiva, sino más bien en forma aislada o en pequeños grupos.

Los períodos de llegada al país más importante cuantitativamente fueron entre 1920-1935 y después de finalizada la Segunda Guerra Mundial.

A este grupo de inmigrantes les cuesta acostumbrarse a este país. Una de las principales causas es la dificultad de adquirir el idioma nacional. Sin embargo una vez vencido ésto y familiarizado con las costumbres, no hay mejor colono ni agricultor más inteligente.

A comienzos de la década de 1890 trajeron desde Hamburgo las primeras liebres que llegaron a nuestro país, algunas de las cuales escaparon y se reprodujeron con rapidez.

La presencia alemana pudo advertirse en distintas expresiones de la vida cotidiana en las colonias de Santa Fe. Se manifestó en chacras y estancias humildes, negocios y rudimentarias industrias.

 Japón.

A partir de 1920 puede hablarse de una inmigración, ya que a partir de ese año el ingreso fue realizado por su cuenta pagando su propio pasaje; aquí trabajarán como jornaleros, estibadores, mozos de café, operarios de fábricas y frigoríficos. Poco a poco aquellos que habían ingresado fueron trayendo sus familias.

Se pueden establecer tres momentos  en el proceso de la inmigración japonesa a la Argentina. Un primer período que abarca desde el año 1923 hasta 1941, un segundo que cubre los años 1942 a 1949 y un tercer y último período que se extiende desde mediados de siglo hasta 1967.

De las principales actividades desarrolladas por los japoneses en orden de importancia: la floricultura, la fruticultura y la horticultura; el comercio (tintorerías, bares, restaurantes, etc.); profesionales y empleados y otras como apicultura, la ganadería, la industria liviana y la actividad pesquera. 

Francia.

Numéricamente, la más débil, pero desempeñó un importante papel económico.

En este proceso los capitales franceses tuvieron una participación relevante, se destacaron en dos grandes rubros: sector portuario y en créditos hipotecarios.

Tuvieron generalmente calificación de personal, cierto grado de instrucción. 

En nuestro territorio se expandieron distintas colectividades de inmigrantes (ver anexo) 

Corriente inmigratoria de los países Sudamericanos.  

Chile:

Históricamente ha habido una inmigración constante a la Patagonia, pero que está fuera de las estadísticas, ya que es gente que cruza la frontera en forma individual en busca de trabajo.

La primera llegada importante puede situarse en los ’40, cuando se produce el terremoto en San Juan. Después de la catástrofe se trajeron muchos albañiles y carpinteros para la obra de reconstrucción.

En la provincia de Buenos Aires, la oleada inmigratoria más numerosa es la que llega después del golpe militar en Chile en 1973. Era en su mayoría profesionales y mano de obra calificada que se empleó en la construcción y en la industria mecánica, textil y gastronómica. Más adelante, alrededor de los años 1983 y 1984,  cuando llegó la apertura democrática en la Argentina y Chile  estaba en pleno proceso de reconversión económica, con un índice de desocupación que superaba el 25%, se produce la última oleada de inmigrantes chilenos, la cual se asienta prácticamente en su totalidad en Buenos Aires. 

Paraguay:

La primera gran inmigración paraguaya a la Argentina tiene lugar en 1947, año en que se produce una gran revolución en Paraguay, donde mueren más de 20.000 personas y el país queda desbastado. Inmigran unos 800.000 paraguayos, la mayoría campesinos que se instalan principalmente en las provincias aledañas: en Misiones y en el Chaco; aunque algunos pocos van a Montevideo y Buenos Aires.

La segunda oleada de inmigrantes fue después del golpe militar en el que fue derrocado el presidente Chávez y asumió Strossner, en el año 1952.

Luego se fueron sucediendo leves pero constantes inmigraciones, hasta la última gran inmigración del año 1985, cuando se concluye la obra de infraestructura de la represa de Itapú. La situación económica del Paraguay a partir del ’85 sufre la falta de esas divisas y la enorme cantidad de desocupados que masivamente emigran a la Argentina en busca de trabajo se radican en La Plata y alrededores. 

Perú:

La primera llegada de peruanos a la Argentina comienza en la década del ’40. eran jóvenes que venían a estudiar a nuestras universidades. Éstos inmigrantes eran de clase media y alta, que una vez afianzados en los estudios, en la gran mayoría regresaban a su país de origen.

El flujo migratorio se mantuvo hasta los ’80, con un período negativo en 1976, bajo el gobierno de dictadura militar en la Argentina, originando una disminución, a causa de la persecución que fueron objeto los extranjeros latinoamericanos y en particular los peruanos.

Posteriormente, hacia fines de los ’80, comienza otra inmigración que se extiende hasta la fecha motivada esta por causas económicas y políticas, ingresan sin recursos en busca de trabajo. 

Uruguay:

Si bien hubo períodos de mayor o menor arribo, no puede hablarse de oleadas inmigratorias de manera precisa como la que puede hacerse en el caso de otros países latinoamericanos; éstos se insertan en su mayoría en Buenos Aires.

Brasil y Bolivia.

Los brasileños que llegan al país en forma aislada, son en general por razones de estudio o labor profesional y una ola creciente de inmigración masiva de bolivianos que por cuestiones de índole económicas y por desocupación en su lugar de origen, llegan al país en busca de trabajo.

Arriba

Análisis de la Evolución Legal.

Si bien se ha hecho referencia en el marco histórico, en este apartado se continuará analizando las diferentes leyes y decretos hasta la actualidad.

La Ley 4144 del 22 de noviembre de 1902, llamada la “Ley de la Residencia” dictada en el gobierno de Roca, descubre una imagen diferente del inmigrante: el sospechoso, el peligroso, el indeseable. Esta norma permite expulsar del país a cualquier extranjero que comprometa la seguridad nacional o perturbe el orden público. En 1910 se elabora aun más esta idea en la ley de Defensa social reglamentando la admisión de extranjeros en el territorio argentino.

A partir de la década del ’60 surgen normas que regulan la situación de los inmigrantes latinoamericanos, surge aquí la contradicción por un lado la necesidad de la mano de obra, que los países vecinos podían aportar y por el otro, el consenso de que los inmigrantes fuesen de origen europeo. Durante el gobierno de Onganía se dicta la Ley 17294 que prohíbe a los extranjeros ilegales y a los temporarios, desarrollar tareas remuneradas, posteriormente en 1969 se dicta una nueva ley en el que se faculta al Poder Ejecutivo a expulsar a residentes extranjeros cuando realicen actividades que afecten la paz social, la seguridad nacional o el orden público”.

Durante el gobierno del Gral. Videla se dicta un decreto en el que se aprueban los objetivos y políticas nacionales de población, expresando la necesidad de selección y encauzamiento.

El 23 de abril de 1981 se promulga la ley General de migraciones y Fomento de la Inmigración, que establece las disposiciones sobre la admisión, el ingreso, la permanencia y el egreso de extranjeros. Esta se encuentra actualmente vigente aunque ha sido actualizada y modificada a través de decretos.

En la mencionada ley destaca tres categorías de residentes:

Permanentes: es aquel que posee el propósito de establecerse definitivamente en el país.

Temporario: podrá desarrollar actividades técnicas, laborales, religiosa y estudiantil, por un plazo máximo de tres años, con renovación por períodos de hasta tres años.

Transitorio: este reviste el carácter de turista, por actividades de negocios. No admite según la normativa, la realización de trabajos asalariados en situación de dependencia.

*Extraído de la Constitución Nacional del año 1853 artículo 25.   

** Información extraída Revista Viva 14/01/2001

*** Información extraída del ciclo En el Camino TN, (Sarmiento) Noviembre de 2001.

Volver